Los Colegios de Médicos Veterinarios son corporaciones profesionales con personería jurídica y patrimonio propio, encargados de velar por el cumplimiento de las normas y principios de ética profesional de sus miembros y de defender los intereses de las ciencias veterinarias. Tienen además la obligación de procurar que sus asociados se guarden respeto y consideración entre sí, observen intachable conducta en todos sus actos públicos y privados, contribuyan a enaltecer la profesión. Los Colegios de Médicos Veterinarios servirán de guardianes del interés público; actuarán como asesores del Estado en los asuntos de su competencia y procurarán fomentar el proceso de la ciencia y de la técnica.